"Vanidad de vanidades, todo es vanidad"

  

Esta mañana desperté pensando en las nuevas resoluciones, metas y aspiraciones personales y familiares para este nuevo año 2017. Mientras daba vueltas en la cama, recorriendo el horizonte con mis pensamientos, vino a mi mente la frase del libro de  Eclesiastés “todo es vanidad”. Oré, me levanté y tomé mi Biblia para meditar en la Palabra de Dios, y estudiar sobre la palabra “vanidad”.

 

En la Biblia, Salomón no es el primero ni el único, en usar la palabra “vanidad”. También fue usada por Job, David, Isaías, Jeremías, Ezequiel, Oseas, Jonás. Y Pablo la usa cinco veces en el NT. Fue usada primeramente por Samuel cuando le dice al pueblo “No os apartéis en pos de vanidades que no aprovechan ni libran, porque son vanidades”. 1 S. 12:21. Y esto está en el contexto cuando el pueblo pidió rey y fueron tras otras aspiraciones que no eran los planes de Dios para ellos. Se volvieron egoístas y comenzaron a olvidarlo, pensando solo en sus aspiraciones.

 

Ahora bien, en el libro de Eclesiastés, Salomón repite la palabra “vanidad” o “vanidades” 37 veces en 29 versículos, según la Reina Valera 1960 (RV1960). La Nueva versión Internacional (NVI) usa la palabra “absurdo”. La New English Translation (NET Bible) usa la palabra “inútil”, y la Palabra de Dios para Todos (PDT) usa la expresión  “nada tiene sentido”. Lo que indica que muchos de nuestros planes y aspiraciones son solo jactancias, cosas desatinadas, asuntos ideológicos, que pueden aprovechar en algo, pero que a la larga terminan con un final desdichado, si no están en armonía con lo que Dios quiere.

 

El Comentario Bíblico Adventista (CBA), menciona que  palabra “Hébel, “vanidad”, aparece 37 veces en Eclesiastés, y sólo 33 veces en todo el resto del AT. Su significado original es “aliento” o “vapor”.  Se usa para referirse a los “ídolos” como cosas vanas y sin valor, y también para su culto (2Ki_17:15; Jer_2:5; Jer_10:8)”. En este sentido, sigue diciendo el CBA  que “Salomón pone de manifiesto la inutilidad y el desdichado fin de toda vida y de todo esfuerzo humanos, a menos que se orienten hacia Dios. Podría traducirse adecuadamente: “La suma total es vanidad”, o sea que el mundo en su totalidad -incluso toda la vida- es como si no fuese más que un “aliento” o “vapor”, carente de promesa alguna de esperanza”. (Comentario Bíblico Adventista, pág. 1080-1081. Ver “vanidad de vanidades” y “todo es vanidad”).

 

Salomón en su libro contrasta la verdadera y la falsa filosofía de la vida, basada en su propia experiencia. Después de luchar y buscar satisfacer todos sus anhelos y aspiraciones, llegó a la conclusión que aun haciendo cosas buenas, todo era vanidad. El Diccionario Bíblico Adventista (DBA), también menciona que  Salomón “Sucesivamente había buscado la felicidad total mediante el conocimiento, los placeres sensoriales, el lujo, y la realización de proyectos de construcción magníficos y de empresas importantes […] Pero al final, cuando tenía todo lo que el ingenio humano podía proporcionarle en cada uno de los caminos que se había propuesto, descubrió que sólo eran "vanidad y aflicción de espíritu"  y llegó a la conclusión de que en ninguno de ellos había "provecho debajo del sol" (2:11).

 

Seguidamente el DBA sigue describiendo, cuáles fueron las causas que lo llevaron a dar la conclusión de la tesis de su vida, a los muchos jóvenes que estaban reunidos a su lado, cuando ya era un anciano. “Al perder de vista a Dios, sus tendencias naturales dominaron la razón, y con la razón cada vez más debilitada su sensibilidad moral decreció, su conciencia se insensibilizó y su juicio se pervirtió.  Al fin de su días se dio cuenta de que una vida entera dedicada a la vacuidad lo había convertido en un "rey viejo y necio" (4:13). […] Guiado por la inspiración, registró la historia de sus años dilapidados para dar lecciones de advertencia, presentar una sólida filosofía de la vida y clarificar el propósito de la existencia del hombre. En esta vida los hombres deben contentarse con las oportunidades y los privilegios que Dios les ha concedido (Ec. 2:24; 3:12, 22; 5:18), aprovechándolos al máximo, cooperando con el Creador. En realidad, "el fin de todo el discurso oído" es que "el todo del hombre" se puede resumir en la advertencia: "Teme a Dios y guarda sus mandamientos" (12:13), en vista de que cuando acabe la vida el hombre debe estar listo para afrontar el juicio delante de Dios (11:9). Diccionario Bíblico Adventista pág 341,342. Ver “Eclesiastés”.

 

Por lo visto apreciado joven y amigo, sí podemos tener sueños, metas y aspiraciones para nuestra vida; pero los mismos deben estar dirigidos por Dios, y orientados hacia Dios. Debemos buscar en primer lugar la sabiduría divina, con una clara filosofía de vida. Debemos alegrarnos con todo lo que Dios nos ha dado, aunque no sea lo que hayamos soñado. Debemos aprovechar al máximo nuestro tiempo y nuestro potencial, para mostrar el amor de Dios a quienes nos rodean. Pero también debemos recordar que todo lo que emprendamos, aun siendo cosas positivas y buenas, como la carrera, profesión, novio(a), esposo(a), trabajo, casa, carro, dinero, comida, salud, comodidades y viajes, todo es inútil, absurdo, o sin sentido, porque son efímeras y pasajeras. La única seguridad; certeza de paz, esperanza y felicidad, consiste en aspirar las cosas eternas celestiales “donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan” (Mt. 6:20).

 

Oro para  este nuevo año 2017 puedas apreciar las gratísimas bendiciones de Dios y puedas experimentar un crecimiento genuino en Cristo Jesús. Que con tus hechos, palabras y acciones puedas llevar a otros el amor de Jesús. Oro para tu vida forme parte de la “Generación Transformada” que menciona Romanos 12:1-4. Pero también oro para que tus metas, sueños y aspiraciones puedan ser cumplidas de acuerdo a lo que Dios tenga preparado para ti. Sigue adelante, no te rindas ni te detengas. “La cima está preparada para los valientes, para los que quieren escalar y los triunfos alcanzar”. Que nada te detenga en tus sueños. Que nada te desanime. Pero recuerda, que todos tus sueños y metas deben estar aprobados por Dios.

 

Un abrazo de feliz año nuevo doquiera te encuentres.

 

Que Dios te bendiga grande, rica y poderosamente

 

Pr Moisés Prieto